Esquí Alpino
Se entiende por línea de cotas la anchura en milímetros de la espátula el patín y la cola, expresado en tres medidas, como por ejemplo 92/61/79 mm.
Esta linea de cotas es la que define los distintos radios de giro. Podríamos decir que un esquí que tuviera unas cotas idénticas en sus tres partes (por ejemplo 70/70/70 mm), tendría un radio de giro infinito. A medida que el patín central reduce su amplitud o la espátula y la cola la amplian, se hace más evidente la curvatura del canto y se reduce el radio de giro del esquí.
Los radios de giro también varian dependiendo de la longitud del esquí, ya que ante el mismo modelo, en el cual sus cotas son idénticas para las distintas longitudes disponibles, la curvatura que describirá su canto será mayor a medida que reduzcamos su longitud y por tanto el radio de giro también se reducirá. Por lo general cada 10 cm de diferencia de altura el radio de giro variará en 2 metros.
El radio de giro posibilita el viraje conducido (sin derrapar). A medida que dicho radio disminuye, pueden realizarse virajes más cerrados de forma controlada. Con ello se consigue una toma de cantos muy segura y un mayor control a cualquier velocidad, ya que a bajas velocidades podrá obligarse al esquí a tomar el viraje con mucho menos esfuerzo y a altas velocidades la reducción de la posibilidad del derrapaje permitirá ir aún mucho más rápido, manteniendo perfectamente la dirección y el control absoluto de los cantos.
Una geometría de espátula con unas cotas mucho más anchas que las cotas del patín central mejorará el inicio del giro. Si la cola tiene esa diferencia con las cotas del patín central, obligará a terminar el final del viraje de forma más cerrada y el esquiador deberá balancearse hacia delante para poder iniciar el cambio de cantos para el próximo viraje. Si la cola resulta proporcionalmente casi tan estrecha como el patín central, entonces será más permisivo al final del giro y permitirá cómodamente el derrapaje, aunque se perderá ese impulso de cola al final del viraje.
Un esquí que permita una buena flexión longitudinal posibilitará aumentar la curvatura del canto y por tanto reducir el radio de giro, con un mínimo esfuerzo. Esta simpleza no resulta tan sencilla de conseguir, ya que un esquí muy flexible longitudinalmente también suele serlo de forma transversal. Si al tomar el viraje y hacer presión sobre el canto, la extrema flexibilidad de la tabla permite que flexe la espátula y la cola de forma transversal, lo único que conseguiremos es que los cantos dejen de morder la nieve y nos patine el esquí.
Hay que tener en cuenta que una sección tubular es muy resistente a la torsión y a medida que la aplanamos y ampliamos, esa resistencia se reduce. Como ejemplo podemos tomar un lápiz o la sección de un bastón, los cuales si intentamos retorcer no podremos. Imaginemos que conseguimos aplastar el lápiz y lo convertimos en una fina plancha de madera. Esta vez, si probamos a retorcerlo, seguro que ya no tendremos tantas dificultades. Los refuerzos necesarios para que anchas colas y espátulas sean lo suficientemente rígidas transversalmente, son los motivos por los cuales suele encarecerse un esquí de altas prestaciones.
También es importante recordar que una persona con un nivel alto de esquí, el cual descenderá a mayor velocidad y por tanto imprimirá muchísima más presión sobre la tabla que un principiante, requerirá de una tabla mucho más rígida para evitar su excesiva deformación y la consecuente pérdida de agarre. Una persona muy alta o con mucho peso también tendrá que pensar en adquirir una tabla más rígida de lo normal, ya que la deformará más fácilmente aunque no adquiera altas velocidades. LONGITUDES
Contra más ancha resulte la suela del esquí, mayor superficie en contacto y por lo tanto deberemos elegir menor longitud. Para esquís polivalentes suelen elegirse entre la misma altura del usuario y 10 cm más. En esquís de velocidad pueden llegarse a los 20 cm. Para modalidades en las que se deseen realizar virajes muy cortos se deben elegir longitudes bastante menores que la altura del propio usuario.
Los esquís anchos tendrán mayor flotabilidad sobre nieves blandas y al ser más cortos serán algo más manejables en los cambios de dirección en parado. Los esquís estrechos y más altos suelen proporcionar mayor estabilidad a altas velocidades (se encarrilan mejor al igual que si soltamos el manillar de una motocicleta a altas velocidades, la cuál se mantiene estable en su dirección), aunque son más difíciles de maniobrar en zonas estrechas y en parado. SUELAS
La fricción de la suela con la nieve genera calor y este calor ocasiona la fusión del terreno por el que pasa. La mayoría de esquís de velocidad combinan varios tipos de materiales en la misma suela. En la espátula incorporan materiales que funden de forma muy rápida la nieve más fría, que es la primera que recibe la suela. La siguiente sección de suela incorpora un material que evita que las partículas de agua generadas se aplanen. Si las gotas de agua permanecen redondas podrán utilizarse como si rodamientos se tratara.
Una suela desgastada presenta un aspecto seco y áspero y si se pasa la mano se aprecia una especie de pelusilla. Cuando esto ocurre, las gotas de agua se aplanan y apelmazan entre las microcámaras de la suela, la temperatura de la superficie no es la óptima y la retención es muy alta, haciendo el deslizamiento muy difícil. Las ceras reducen este efecto al mantener la suela en buenas condiciones. CANTOS
Es importante mantener los cantos afilados y en perfecto estado. De ellos dependerá el agarre en terrenos helados y la buena conducción en virajes. Los esquís deben guardarse en lugar seco cuando no vayan a usarse, ya que una atmósfera húmeda puede contribuir a la oxidación de los cantos, a no ser que se trate de cantos de Cromo.
En competición se liman los cantos con inclinaciones de varios grados a partir de los 90º que es tal y como salen de fábrica. Esta operación se realiza para mejorar el agarre de los mismos, aunque es importante conocer que su deterioro es muchísimo más rápido y en ocasiones llegan a arrancarse accidentalmente en el descenso de la propia carrera. TIPOS DE ESQUÍS
- ALLROUND. Gama de esquís muy polivalentes para todo tipo de esquiadores que buscan buenas sensaciones en cualquier pista. Comodidad y polivancia es su definición. Por orden de menor a mayor prestaciones, esta familia, a su vez podría seccionarse en Easy, Recreative y Expert.
- EASY. Aunque se trata de los primeros precios de los allround, es importante hacer una mención especial a esta tipología. Son esquís blandos, ligeros y muy manejables, destinados a un público de esquiadores principiantes o iniciados que pesen muy poco. Es importante tomar conciencia de las veces que se pretende subir a esquiar la primera temporada, ya que con el material actual se pasa de la figura de principiante a la de nivel avanzado en muy pocos fines de semana y este tipo de esquís pueden llegar a resultar muy inestables cuando se les empieza a exigir un mínimo de velocidad para progresar en el aprendizaje de la técnica.
- FREERIDE. Aunque en principio fueron creados para incursiones fuera pista con nieve polvo, terreno en el cuál resultan formidables, se ha demostrado que sirven para todo. Sus cotas anchas, con un patín central generalmente superior a 66 mm de ancho, aportan mayor flotabilidad en nieves profundas, excelente manejabilidad y tolerancia a los errores facilitando el giro conducido. Indicados para esquiadores con nivel medio y deportivos.
- FUN. Destinados a buenos esquiadores, aportan sensaciones de libertad y velocidad en los giros. Gran control y estabilidad a velocidades moderadas, aportando una gran seguridad y permitiendo las improvisaciones. Su construcción permite tanto los giros muy cortos como los largos y conducidos. Cabe destacar su gran polivalencia en cualquier tipo de pista y nieve frente a su aspecto físico agresivo.
- SKIBOARD. Esquís de muy cortas longitudes, preparados para permitir toda clase de piruetas y movimientos. Sus radios de giro suelen ser los más cortos. Aunque no gozan de muy buena estabilidad a altas velocidades, su ligereza y libertad de movimientos les hace sumar adeptos fácilmente. También empieza a imponerse en debutantes, los cuales agradecen la facilidad de movimientos que otorgan en parado, despertando rápidamente su pasión por la nieve.
- FREESTYLE. También llamado New School, New Style o Twin Tip. Sus colas están tan levantadas como sus espátulas, asemejándose a los Twin Tip de las tablas de snowboard. Sus estructuras suelen ser elásticas pero muy resistentes ya que se usan para saltar tanto hacia adelante como hacia atrás y las recepciones de los saltos pueden hacerse también en ambos sentidos de la marcha. A causa de estos refuerzos, suelen ser algo más pesados en relación a su longitud.
- RACE Y COMPETICIÓN. Para esquiadores expertos, deportivos y de competición. Esquís de eslálom y de gigante, con los cuales grandes campeones han ganado Copas del Mundo y Olimpiadas. Los esquís pertenecientes a este grupo disfrutan de los máximos avances en tecnología y materiales y es por ello por lo que cada año se reclasifican sus tendencias en cuanto a cotas, elasticidades, estructuras, etc.



