Cuerdas Semiestáticas Espeleo

Las cuerdas semi-estáticas, usadas generalmente en espeleología, son de poliamida y están especialmente fabricadas para resistir el desgaste que provocan rapeladores y bloqueadores y están homologadas.

La construcción cerrada de la funda impide la entrada de polvo o barro en el alma, evitando así la abrasión interna. Son resistentes al agua y con un poder de absorción de ésta mucho menor que las dinámicas. Su elasticidad también es menor debido a que en espeleología no se dan caídas importantes y que para el ascenso una cuerda muy elástica impediría una progresión segura por la cuerda.

Por su resistencia cada vez son más usadas para fines industriales. CONSEJOS

  • Señalar en los extremos la longitud de la cuerda ayudará a diferenciarla de entre las distintas que tengamos.

  • Pese a los cuidados que tengamos, las cuerdas, con el uso y los daños físicos que reciben, envejecen. Deberemos comprobar periódicamente que la funda no presente signos de rozamientos y quemaduras, que el diámetro sea uniforme y que no sobresalga el alma interna de la cuerda.

  • Anudar el extremo para localizar en el saco de transporte el inicio de la cuerda y para evitar un accidente por fin de cuerda en un rapel.

  • Antes del primer uso, es aconsejable mojar la cuerda y dejarla secar lentamente a la sombra. De esta forma se encojen aproximadamente un 5% y se reduce el riesgo de deslizamiento de la funda.

  • Debido a su escasa elasticidad nunca debe usarse la cuerda semi-estática como cuerda de escalada.

Dibujo: Catálogo Petzl 1996 MANTENIMIENTO

Una cuerda con barro, además de dificultar el frenado, desgasta los rapeladores y los bloqueadores. Debe lavarse y verificarse después de cada salida.

Ponerla en remojo y después pasarla por el limpiador de cuerdas. Aclararla con agua abundante y dejarla secar en un lugar fresco y sombreado (la luz solar la envejece).