Alimentos Liofilizados

La liofilización es un proceso de conservación para productos perecederos en su estado inicial. La alimentación liofilizada incorpora las vitaminas y minerales necesarios para compensar las pérdidas originadas por el esfuerzo prolongado, ejerciendo una función regeneradora y protectora del organismo.

Su ventaja es el poder transportar carnes y platos preparados sin necesidad de una cadena de frío. Su reducido peso y volumen, la facilidad de incorporar vitaminas y oligo-elementos y la capacidad de almacenaje bajo cualquier situación por periodos de incluso hasta dos años, son sus principales características. CÓMO SE LIOFILIZAN LOS ALIMENTOS

El proceso comprende tres fases:

  1. Congelación. Después de ser cocinados, los productos se someten a una temperatura inferior a la suya propia de congelación.
  2. Liofilización primaria. Se calienta lentamente el producto para que desprenda su contenido líquido en forma de vapor, el cual queda condensado en el interior del recipiente que posee una temperatura inferior a la del producto (-60ºC).
  3. Secado. Se eliminan las moléculas de agua retenidas por absorción en el producto aparentemente seco. El vacío es máximo, el recipiente con el mayor frío posible y al mismo tiempo se mantiene el calor en el producto.
En resumen, una vez cocinado el alimento, se extrae toda su agua, pasando ésta de un estado sólido (congelación) a un estado gaseoso (vapor), sin pasar por el líquido.